Un artista conectado con la sensibilidad de lo sutil, arte que expresa desde su particular ángulo y fluye en su obra. Alejandro Stein, artista argentino que habita en otras latitudes pero que conecta con lo universal y en sí mismo. Detalles, simbología, formas y colores que lo conmueven y comparte con el mundo.

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¿Cuándo tomaste conciencia de ser un artista? El estudiar teatro me dio la oportunidad de conectarme con mi ser creativo, dormido hasta ese momento, y abrirle la puerta para explorar todas las posibilidades que el mundo ofrece. Desde ese momento me di cuenta de mi necesidad de exteriorizar sea cual fuere el medio de expresión.

¿Cuál es tu formación académica y artística? Me gradué en Licenciatura en Marketing en Buenos Aires, Argentina, aunque al poco tiempo me di cuenta de que ese no era mi camino. Decidí mudarme a New York en donde estudié Teatro en el Lee Strasberg Institute por dos años. Fue en ese periodo en donde comencé a dibujar y pintar. En lo que concierne a mi formación artística, soy autodidacta, lo que me posibilita crear mis propias reglas, mi propia “constitución artística”, de la que me valgo para ejecutar mi obra coherente y armoniosamente.

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¿Recordas cuál fue tu primer obra?  Recuerdo que un día decidí ir a una tienda de arte sin saber, realmente, qué materiales iba a comprar. Opté por un block de hojas y pasteles de base oleo. Llegué a mi casa y empecé a dibujar directamente sin pensar que hacer o cómo hacerlo. Terminé por dibujar unos ojos, nariz, orejas y boca, pero sin forma ni cohesión, dibujo al que titule “Una cara poco convencional”.

¿Qué significa el arte para vos? Creo que el arte es universal. Le pertenece a todos y es para todos y no únicamente a un selecto grupo de personas. Para mí no solo los “artistas” hacen arte sino que es un elemento infinito disponible para cualquier individuo que desee hacer uso del mismo en cualquier momento que se pretenda. No deberían existir reglas, no deberían existir preconceptos ni conceptos que nos impidan acceder a las distintas disciplinas del arte. Si hay limitaciones es porque las aceptamos y no nos damos permiso para explorar aquello de lo cual se nos privó.  Cada individuo puede permitirse crear e inventar su propio arte. El arte es capaz de unir a las personas sin importar su nacionalidad, idioma, religión, cultura, raza, etc., que en definitiva son etiquetas creadas por nosotros. Alejandro Jodorowsky dice “la finalidad del arte es curar. Si el arte no sana no es verdadero”. Pienso que el arte permite sumergirnos en un estado meditativo y contemplativo en contacto con el ser interior. Es terapéutico y ayuda a transformar lo conocido en ajeno, es decir, compartir lo que me pertenece con los demás incorporándolo dentro de ellos.

¿De dónde fluye tu inspiración? ¿Cómo nace una obra? Me inspiro en la simbología, arquitectura, mosaicos, naturaleza (por nombrar algunos ejemplos) y de artistas como M.C. Escher, Victor Vasarely, Pedro Friedeberg. Podría decir que el proceso creativo nace misteriosamente. A veces sin tener una explicación lógica. Intentar explicarlo sería perderse en el intelectualismo y pretenciosidad de las palabras y quitarle significado a la obra. Confío plenamente en la libertad de expresión, espontaneidad e impulsos instintivos. Todo mi trabajo es hecho a mano, no utilizo ningún tipo de tecnología en la elaboración del proceso. Esto me ayuda a focalizarme en lo que estoy haciendo, perdiendo noción del tiempo y encontrándome inmerso en un mundo de abstracción. Aquí es donde me siento en sintonía y comunicado con mi alma, capaz de traducir su lenguaje para luego volcarlo en el papel.

¿Nos contas algunas de tus experiencias en NY., Miami, cómo fueron? Como mencioné anteriormente, haber vivido en New York me permitió manifestar ese sentimiento creativo que deambulaba en alguna parte de mi ser sin rumbo pero que poco a poco supe guiar para que conozca otra realidad. En Miami ese sentimiento continuó creciendo y enseñándome a no dudar de él. Hoy en día, gracias a esas experiencias, mi confianza en este aspecto me lleva a crear sin límites.

Gran parte de tu obra es muy cromática  y otra donde se destaca el blanco y negro, ¿Son parte de tu evolución como artista?  Si. En las primeras etapas de mi trabajo use la mayor cantidad de colores para expresar el florecimiento de algo completamente nuevo para mí. Gradualmente, esos colores fueron desapareciendo hasta quedarme solo con el blanco y negro. Actualmente, puedo decir que aprendí a combinar mi paleta de colores permitiéndome jugar con esas dos etapas equilibradamente.

¿Cómo ves las diferentes posibilidades de aplicación de tu arte en el diseño de objetos y alternativas que lo acercan más a la gente?  Mi idea es que la gente pueda incorporar lo que hago en sí mismos a través de las distintas alternativas que plataformas como redbubble.com o society6.com ofrecen. Además de que tendrán un diseño único y exclusivo en el objeto elegido.

¿Nos comentás sobre tu presente en Tel Aviv y tus próximos planes y exhibiciones? Ahora mismo estoy trabajando para mi primera exhibición individual que será a fines de octubre en Tel Aviv. Tengo planeados algunos proyectos sobre medios mucho más grandes de lo que venía haciendo hasta el momento. Mi idea es expandirme hacia superficies de tamaños considerables en donde creo que mi trabajo podrá tener un mayor impacto.

 

Los 9 elementos.

  1. Emoción. Alguna vez escuche que emoción significa Energía en Movimiento. Es algo que me mueve y conmueve. Apelo a las emociones de cada momento para dejarme llevar y transmitirlo en el papel.
    3. Geometría. Me fascinan las infinitas formas y conexiones que la geometría permite y lo que estas combinaciones pueden producir en el observador
    4. Material. Existen innumerables tipos, texturas, formas, consistencias, etc. Todo artista utiliza materiales de una forma u otra y a su manera. Veo a los materiales como compañeros que me ayudan a mostrar concretamente mis ideas. Se establece una relación estrecha entre ellos y quienes los usan. A veces dura para siempre, a veces segundos, pero se puede decir con certeza que no se puede escapar de ellos.
    5. Tiempo. Es un concepto al que le damos tanta importancia que, a veces, nos lleva a desaprovecharlo. Si nos detenemos un instante, será más sencillo observar con claridad cuáles son las herramientas necesarias para hacer del tiempo un aliado.
    6. Color. Cada color genera una reacción. Se puede decir entonces que las combinaciones de colores generan múltiples reacciones. Los colores son los que me ayudan a producir los efectos que así desee para un determinado segmento del trabajo.
    7. Destino. Es aquella fuerza invisible que se manifiesta de distintas maneras en cada persona. Todos tenemos un destino al que no podemos eludir, pero sí disuadir y si el mismo no se cumple, algo incompleto quedará en nosotros. Si eso sucede, nuestra alma tendrá que volver para sentirse completa.
    8. Sonido. Aquí voy a citar a W. Kandinsky: “El color es la tecla, el ojo el macillo, y el alma es el piano con sus cuerdas. El artista es la mano que, mediante una u otra tecla, hace vibrar adecuadamente el alma humana.”
    9. Espiritual y Mística. Son elementos sumamente importantes para mí. Los dos están relacionados entre sí. El desarrollo de la espiritualidad, a mi entender, es crucial para nuestro crecimiento como seres humanos. Si se cultiva y se hacen los esfuerzos necesarios, el espíritu se unirá a lo Divino en un plano terrestre.

+ www.alejandrosteinart.com

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