Antarctic Biennale es un proyecto único, que reúne a una tripulación de más de cien artistas, arquitectos, científicos, investigadores, filósofos y visionarios tecnológicos de distintas partes del mundo en una travesía de doce días a la Antártida, con el objetivo de plasmar su arte en el majestuoso lienzo blanco que propone el Continente Antártico. La cooperación y el intercambio fueron pilares fundamentales de esta expedición ideada por Alexander Ponomarev que busca diseñar una plataforma intercultural e interdisciplinaria para el diálogo sobre el futuro de los “espacios compartidos” como la Antártida, los océanos y el Cosmos.

El aclamado artista argentino Tomás Saraceno, que junto a Joaquín Fargas fueron los representantes argentinos convocados por la Antarctic Biennale, dijo sobre la experiencia: “Creo que la colaboración es el futuro. Estoy muy feliz de haber formado parte de este proyecto que logró articular distintas disciplinas de una manera tan maravillosa. La idea de ese bote que fue a la Antártida es dar cuenta que todos nosotros estamos juntos en un mismo bote que se llama Planeta Tierra. En el momento que empezamos a trabajar juntos, a compartir, y a inventar un futuro basado en la colaboración, la participación y la generosidad, las posibilidades son ilimitadas”.

El alma mater detrás de la Antarctic Biennale es Alexander Ponomarev: artista multidisciplinario, navegante e ingeniero náutico que en los últimos 30 años ha organizado más de 100 proyectos artísticos, exhibiciones y eventos en algunos de los lugares más remotos del planeta, como distintos Océanos, el Ártico, la Antártida y el desierto del Sahara. Sobre Antarctic Biennale dijo: “La Antártida es el último continente libre que no pertenece a ningún país, y según los tratados internacionales está destinado exclusivamente a las actividades creativas y a la investigación científica en pos de la humanidad. Como el arte, la Antártida es pura, difícil de alcanzar y misteriosa. Este sublime continente es como una hoja blanca de papel en la que artistas de diferentes países y nacionalidades intentarán escribir las nuevas reglas de cooperación”.

Faena Art participó y apoyó activamente la iniciativa desde sus sedes en Argentina y Miami. Ximena Caminos, Directora Artística de Faena Art, destaca: “Es un orgullo para nosotros colaborar con esta iniciativa que se alinea totalmente con la misión de Faena Art. Nuestro foco está en la colaboración y desarrollo de proyectos como éste, que no solo fomentan la exploración y la creación interdisciplinaria, sino que también invitan a repensar las fronteras y a redefinir el rol del arte en nuestra sociedad: El arte como plataforma de acción e innovación social, como herramienta de activismo sociopolítico”.

Inspirado por los valores de cooperación internacional y la búsqueda creativa, el proyecto también contó con el apoyo de Kaspersky Lab como main partner. Eugene Kaspersky, CEO de Kaspersky Lab, dijo: “Aunque hemos apoyado expediciones antárticas en el pasado, este ha sido el proyecto más grande para nosotros en el continente. Fue un proyecto inusual –y extraordinariamente fascinante- hecho posible por la genuina y original pasión artística de los organizadores y participantes. La Antártida es como ningún otro lugar en la Tierra; es un continente compartido sin fronteras que es a la vez hermoso y frágil en su terreno salvaje apenas habitable. Era el telón de fondo perfecto para inspirar la exploración creativa y la expresión. Fue realmente emocionante participar en la expedición, y una experiencia que nunca olvidaré y siempre recordaré con cariño”.

En la conferencia de prensa que se celebró ayer en el Faena Art Center de Puerto Madero, organizadores, artistas, científicos, funcionarios, partners, y amigos celebraron el fin de una experiencia única, que trascenderá en la historia como una de las propuestas más innovadoras del mundo del arte de los últimos años.

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