La 33ª edición del Maratón Internacional de Buenos Aires, que contó con 10.418 inscritos, reafirmó su posición como la más relevante y trascendente en América del Sur. Incluyó los lugares más emblemáticos, históricos y simbólicos de la ciudad como el Obelisco, el Cabildo, el Teatro Colón, Plaza de Mayo, los Bosques de Palermo, La Boca, Puerto Madero, Nuñez y la Casa Rosada, entre otras.

 

El duelo entre las potencias africanas, Kenia y Etiopía, tuvo su capítulo en nuestra ciudad, y quedó sellado con el triunfo de Barnabas Kiptum en la clasificación masculina. Tras despegarse de su compatriota Felix Kimutai, a partir del kilómetro 38 terminó en solitario y con amplia ventaja para concluir la prueba en 2 horas, 9 minutos y 48 segundos, quebrando así el récord de maratón porteño que pertenecía a su compatriota Semion Kariuki desde 2011 (2h10m24s). Kimutai fue segundo con 2h11m42s mientras que el etíope Birhanu Bekele Berga, quien peleó con ellos hasta los 30 kilómetros, fue tercero con 2h12m04s. Otro keniata, Godfrei Kipkogei, el reciente vencedor del maratón de Rio de Janeiro, realizó su mejor actuación personal de 2h13m12s, pero sólo le alcanzó para el cuarto puesto, seguido por su compatriota Stephen Arita (2h16m02s)