Nos sumergimos en el universo creativo de una artista que impacta con sus obras y refleja varios mundos diferentes. Retratos, campañas publicitarias, moda, fotos artísticas y experimentales, todas expresan su sensibilidad y pasión por lo que hace. Te presentamos a Maia Astrid Croizet fotógrafa en su adn y feliz de contar historias a través de su cámara. ∅

 

Fotos: Gentileza Maia Astrid Croizet
Texto: Cast

 

¿Cómo y cuándo nace la fotógrafa que hay en vos?

Creo que lo más certero, pese a que la fotografía siempre estuvo presente en mi familia, sería mencionar en mi colegio secundario. En ese momento teníamos fotografía como una materia más dentro del calendario académico y ahí me sumergí directo a la cámara, a la mirada a través del visor y la conexión con las imágenes. Me acuerdo que en el colegio teníamos el laboratorio, porque todo lo aprendíamos en analógico y blanco & negro. Entonces pasaba días en donde mis viejos me llamaban un martes 9pm porque no había vuelto a casa y resulta que nos habíamos quedado con amigos revelando y copiando fotos en el colegio. Después, fue tan solo terminar de estudiar para darme cuenta que pese a que me interesaban otras disciplinas como el arte y el diseño, el cual estudié, mi interés iba 100% por la fotografía. Entonces decidí estudiarla profesionalmente. Desde ahí no paré hasta hoy.

¿Cuál es tu formación académica?

Hice la carrera de fotografía en la escuela de Andy Goldstein, pero también estudié con el tano Aldo Bressi, gran profesor que hoy ya no está con nosotros, pero creo que todo el mundo en el ámbito de la fotografía lo conoció. Esa fue la formación oficial, aunque constantemente estoy tomando talleres o seminarios. Estuve estudiando 3 meses en México en el Centro de la Imagen formándome desde conservación de negativos, técnicas de iluminación y  desarrollo de proyectos. En paralelo a fotografía también estudié diseño vehicular, dirección de arte y dirección de fotografía para cine. Todo me sumó para complementar el rol de fotógrafa y que esos conocimientos inconscientemente estén presentes y enriquezcan el proyecto final. Hoy estoy muy enfocada al desarrollo de obra personal, entonces tomé dos años clases con Gaby Messina y hace dos años también que realizo un taller de desarrollo de obra con Mariana Maggio.

Sael

Contanos sobre tu pasión por los autos y su entorno.

La pasión por los autos sí viene desde la panza. Toda mi familia siempre fue fierrera, mi abuelo, mis viejos y mis hermanos. Un clásico era todos los domingos almorzar y estar viendo la carrera del TC o que en cualquier conversación, a la hora de explicar una anécdota, siempre hubiera un sonido de onomatopeyas simbólico de los autos. Rummmm, rammmm, etc! Jaja Hay una foto que tengo con mi padrino, mecánico, de cuando tenía un año y mi hermano había salido campeón de karting, en donde yo estoy literalmente adentro del trofeo. Si ahí no empezó todo, no sabría que responderte jajaja! Los autos me generan una sensación de libertad, personalidad e historia que me vuelve loca. No los tomo solo como un elemento de transporte, pienso que detrás de eso hay una historia, un diseño, un personaje que lo maneja y un ambiente que acompaña. De hecho en lo que va de mi vida, ya tuve 4 autos que marcaron cuatro etapas completamente diferentes y mis amigos y gente cercana asocian cada uno a un momento puntual.  El más simbólico por un montón de cosas es el Renault 12 naranja del ’78 que tengo tatuado en el brazo y todavía extraño muchísimo.

→ Hoy con mi viejo compramos un Mercedes Benz del ’80 y planeamos irnos a alguna carrera el próximo año, también tiene eso el mundo de los autos, te une con la familia, te genera nuevas amistades. Como te imaginarás, no deja de ser un ambiente mayoritariamente masculino  por eso, por más que te gusten los autos, siendo mujer no es muy fácil sentirse parte. Siempre hay una leve sensación de que no perteneces, aunque creo que esto ahora está cambiando. Cuando decidí comenzar a tomar fotos del ambiente automovilístico fue como un combo que me cerró perfecto, porque podía no solo mezclar dos pasiones que tengo, sino encontrar mi lugar dentro de ese mundo. Era “la que sacaba fotos”. Así empezó mi primer serie sobre automovilismo en el país, donde me sumé al equipo de mi hermano de Fórmula Renault y me iba todos los fines de semana con ellos en el motorhome a las carreras. Después llegó la serie Picante que hoy muestro y está expuesta en la galería Sismo, tomada en México y luego la última serie que finalicé el año pasado sobre talleres mecánicos y los personajes que habitan esos espacios de ciencia ficción.

¿México, que significa para vos?

México es hace 10 años mi segunda casa. Mi mamá por traslado de trabajo se fue a vivir allá y tengo la suerte de viajar dos veces al año a visitarla y hoy también visitar gran cantidad de amigos que fui haciendo. La primera vez que fui me enamoré de su cultura, su gente, la historia y los espacios. Hoy vuelvo y me vuelvo a enamorar como la primera vez. Nunca pensé que un lugar que no fuera mi ciudad me podría generar eso, pero así me pasa y cada vez que estoy allá las ganas de volverme son menos o la abstinencia de irme cuando estoy en Buenos Aires crece jaja… Los colores y la cultura propia me atrae, me gusta lo auténtico y si hay algo que México tiene es la autenticidad, pese a su constante búsqueda de parecerse a Norte América, algo que me interesó y por eso decidí retratar los autos americanos en la serie Picante.

¿Con la moda como te llevas profesionalmente?

Con la moda te podría decir que bien, recientemente. Siempre hice fotos de moda, pero ahora es más constante en mi trabajo. Creo que en parte porque puedo ir encontrando mi estilo y plasmarlo en las tomas. Haber estudiado dirección de fotografía para cine me acercó mucho más, porque me permitió pensar esas fotos, no simplemente desde lo comercial o lo material, sino como un conjunto de un personaje que me atrae, que quiero retratar y que juntos contemos una historia. Aprovechar que la moda te permite dar tu mirada más libremente y sentirme a gusto cuando pienso en colores, en los materiales, en los equipos que van a colaborar para esas imágenes, y cuando digo equipos me refiero a lo técnico y a lo humano. Directores de arte, productoras, maquilladores, etc. De todas maneras, sea moda o sea otra rama, lo que más me gusta es trabajar con gente, retratarla. Conectarme y que esa persona se entregue.

¿Qué te moviliza e inspira al momento de captar una imagen?

¡Qué pregunta difícil! Me inspira todo, aunque lo lúdico creo que más. No me gusta plasmar la tristeza o el enojo en las imágenes, por lo menos no ahora. Sé que diferentes estados de ánimo me generan diferentes capturas pero siempre es más por la sensación de admiración, la sorpresa, la intriga, lo bizarro, el humor. Hay cosas que me generan intriga. ¿Por qué ese lugar es así? ¿Por qué si lo saco de contexto podría ser un desierto o un paisaje en la luna? ¿Por qué esa persona esta vestida así o tiene ese gesto? Creo que todo el tiempo busco patrones, digo, me llama la atención lo mismo hace muchos años. Incluso me vengo dando cuenta que hay una nariz particular que tienen ciertas mujeres y ciertos hombres que me gustaría retratar. ¿Entendés a lo que me refiero? Mirá de lo que me estoy anclando… un patrón de una nariz! Es como si lo que me movilizara son cosas que si tuviera que crear mi universo, esas cosas estarían ahí, esas personas vivirían ahí, esos climas serían los que formarían los espacios y otros no.

¿Hasta hoy, que serie fotográfica te sorprendió más?

La serie que estoy trabajando actualmente,  que sale de lo convencional que vengo haciendo. Una serie en la cual volví a trabajar con película. Donde se ven paisajes que no terminás de entender dónde son ni cómo son. Donde los colores que tienen las imágenes no son correlativos a lo que tu diccionario visual está acostumbrado y te genera intriga. Es una serie que decidí trabajar con dos de cámaras diferentes, una de 35mm y una de formato medio y con rollos vencidos, por lo que nunca sabés cómo va a responder la película, si va a dar bien, si va a dar mal o si simplemente no va a salir nada, como me pasó con algunas tomas. Si me pongo a analizarlo un poco, creería que es una manera de romper con lo que venía haciendo, con la zona de confort y con el poder de controlar todo. ¡Algo que me caracteriza! Hoy estoy en un momento en donde sé que tomé una foto que me volvió loca, pero después revelo el rollo y esa foto no salió y me la tengo que bancar, esas son las condiciones y me ayuda a entender que la vida es un poco eso. Fuerte… jaja. La fotografía también enseña.

¿Qué experiencias en publicidad venís realizando?

Este año hice varias campañas de moda para diferentes estilos de marca, desde deportiva hasta niños y fue genial. Por otro lado fue un año en donde salieron un montón de proyectos nuevos, estoy haciendo fotos para Farmacity, Get The Look, Nutrilón, Masisa, Sinteplast, Amodil, Dog Chow y está buenísimo. Son otros requerimientos, otros parámetros ya que al venir del mundo editorial venía muy acostumbrada a otro mecanísimo de trabajo y otros tiempos. Hay una parte de dirección que estoy experimentando y me está gustando. Tengo ganas y como objetivo del año que viene meterme más en publicidad, en generar esas imágenes de clima y actitud que cuentan en una sola foto un montón de sensaciones y un relato.

¿Otras áreas del arte que te atraigan?

El dibujo. Me encanta, es un pendiente. El cine, que mundo que me genera intriga, pero que todavía le tengo respeto y no me animo a acercarme más. Los artistas, son todo.⊗

+ www.maiacroizet.com

Instagram:
@maiacroizet
@croizetstudio

Info exposición:
Galeria SISMO, Honduras 4724
Expo hasta primera semana de diciembre
L a L 10 a 20hs.