Kanoa Igarashi se quedó con su primer triunfo en el WCT y se convirtió en el primer japonés en lograrlo, mientras que la australiana Stephanie Gilmore ganó en la rama femenina y se adueñó del ranking y se encamina a buscar su octavo título.

La final del Bali Corona Protected fue entre dos integrantes del team Quiksilver; el ya mencionado Igarashi y el francés Jeremy Flores. Con una nota de 9.10 y un backup de 6.00, el japonés fue por demás contundente; Flores no estuvo muy lejos (8.93 + 5.70) pero no fue suficiente para encajonar al surfista más influyente de oriente.

En la semi, el ganador se había enfrentado a Kelly Slater, quien venía por demás entonado después de dejar fuera de competencia al brasileño Filipe Toledo, en el heat que mayor expectativa despertó después de una previa muy bien condimentada por parte de The King. Slater no pudo repetir ante Igarashi, el score final fue 15.07 – 13.84 y el japonés se encaminó a la final, mientras que el 11 veces campeón se quedó con el tercer puesto que lo llevó al noveno escalón del ranking.

Stephanie Gilmore volvió a demostrar que es la mejor surfista del mundo. Velocidad, clase y gracia en perfecta armonía con el mar, además de un espíritu netamente competitivo, la separan del resto de las integrantes del WWCT.

En la final, ante Sally Fitzgibbons fue una verdadera máquina. En su séptima ola se llevó un 10, que sumado a los 6.83 que tenía en su primera acción le reportaron 16.83, suficientes para dejar en combinación a su compatriota (1.50 + 5.50). Con este triunfo se hizo del primer puesto del ranking y empieza a alimentar una campaña que la puede depositar en las puertas de su octavo título de campeona mundial.