Siempre hay lugares en Buenos Aires donde uno puede conectar con la frescura de artistas y grafiteros, para todos los gustos y sabores. Interesante para uno a veces «desconectar» unos minutos de lo rutinario, resetear la máquina. Pasar cada tanto por estas calles ornamentadas siempre en movimiento con nuevas capas de arte, colores y frases que siempre se renuevan. Pasaje Russel en Palermo es una mínima y condensada muestra. Simplemente nos impactan y transmiten parte de lo que somos en el ecosistema urbano Algunos nos detenemos, a observar, otros simplemente pasan. Y todo sigue en constante cambio.  ∞